Un nuevo comienzo, nuevos hábitos alimenticios

Un nuevo comienzo siempre es una buena oportunidad para analizar nuestro modus operandi para luego realizar las modificaciones y ajustes necesarios para acercarnos más a nuestros objetivos. En lo que a nuestra salud se refiere, es importante que analicemos ese “modo de operar”, cuidadosa y detalladamente, de tal forma de evitar las dificultades que sin duda se presentarán en el camino.

Consideremos el siguiente ejemplo: Si uno de nuestros nuevos objetivos es mejorar nuestros hábitos alimenticios, debemos hacer que durante cada tiempo de comida tengamos opciones saludables a la mano para eliminar el riesgo de optar por comidas no saludables. Para ello, debemos hacer un desayuno saludable en casa junto a la familia, tener en la oficina refacciones de alimentos frescos y naturales, comer en restaurantes que ofrezcan platillos saludables, hacer compras inteligentes en el supermercado, evitar los alimentos procesados, tomar suficiente agua y hacer una cena ligera pero que satisfaga nuestro paladar. La lista incluye muchas acciones más, pero el punto es que debemos hacer que todo gire alrededor del fin que queremos alcanzar.

La famosa “Ley de Murphy”, en resumen, nos explica que: “Si algo puede salir mal, saldrá mal”. Si no planeamos nuestra alimentación lo más cercano al 100%, será inevitable que optemos por comida chatarra y alimentos altamente procesados. Esto aplica a todos los objetivos de salud que nos propongamos para este año. Y no olvidemos que para facilitar todo el proceso del cambio de hábitos, una buena actitud nos ayudará a avanzar una buena parte del camino.

Recordemos que el resto es cuestión de esfuerzo, perseverancia y dedicación, así como de tener la plena convicción de que con una buena salud seremos capaces de alcanzar el resto de objetivos que nos propongamos para este y todos los nuevos comienzos que se nos presenten en la vida.

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