Tres hábitos indispensables para tener una sonrisa sana

Por: Dr. Samuel Oliva, Cirujano Dentista

Cuando era estudiante de odontología, allá por los años 90’s, no tenía idea de lo incómodo y doloroso que es para muchas personas sentarse en un sillón dental. Realmente pensaba que los pacientes llegaban a los consultorios dentales, se sentaban, abrían la boca sin quejarse de nada, nosotros los dentistas hacíamos nuestro trabajo y el paciente se iba feliz y contento con grandes deseos de regresar. Esa idea empezó a desvanecerse poco a poco cada vez que un paciente me decía: “Perdón, no me gustan los dentistas, no es personal”.

Al graduarme de odontólogo en 2001, empecé a trabajar en la ONG Familias de Esperanza, organización que me dio la oportunidad de implementar un programa de fluorización en ocho escuelas de ciertas aldeas de La Antigua Guatemala. Después de varios años visitando escuelas públicas, dicho programa evolucionó de un programa que empezó repartiendo cepillos y pastas dentales a niños de primaria, a un programa con una clínica dental móvil, la cual instalábamos en las escuelas por una o dos semanas. Atendíamos a todos los niños de la escuela, nos dedicábamos a hacer tratamientos preventivos tales como: limpiezas dentales, sellante de fosas y fisuras y extracción de focos infecciosos. En pocos años la situación de salud oral en esas escuelas cambio drásticamente. Utilizamos el Índice CPO (el cual indica el número de piezas con Caries, Perdidas y Obturadas que tiene una persona) como herramienta para documentar la situación inicial y el avance en los objetivos del programa.

Toda esta linda experiencia, en la que trabajaba con miles de niños, me dio una perspectiva muy diferente de mi trabajo como Odontólogo. Aprendí a enfocarme en la educación y en la prevención, a ser más empático con mis pacientes, a respetar a los niños sin trabajarles sin su consentimiento y a divulgar los que según para mí son los tres hábitos que nos llevará a tener una sonrisa más sana:

1. El cuidado diario en casa.

Para mí es el más importante de todos. Un correcto cuidado oral en casa incluye: a) uso del hilo o seda dental al menos una vez al día. Es muy importante que desde que son niños acostumbremos a nuestros hijos a usarlo antes de cepillarnos. El no usar el hilo dental cuando nos lavamos los dientes es como limpiar nuestra casa y dejar sucia la cocina, la casa sigue estando sucia; b) cepillarnos los dientes después de cada comida. El cepillado debe hacerse de forma ordenada, para no dejar ningún área de nuestros dientes sin limpiar. Debemos cepillar diente por diente dos o tres veces con un movimiento de barrido en sus superficies bucales y linguales y en forma circular en su superficie oclusal. Es también muy importante cepillar los tejidos suaves en nuestra boca tales como lengua y encías, ya que en estas estructuras también se acumulan muchas bacterias y restos de comida; y c) uso de un enjuague bucal antibacterial para mantener un nivel de bacterias bajo, reduciendo así la aparición de caries dentales.

2. Visitas regulares al Consultorio Dental.

Visite al dentista una vez al año para una limpieza dental y un chequeo, lleve a toda su familia y enséñele a sus hijos que las visitas al dentista son necesarias para mantener una dentadura sana. Si lo realiza frecuentemente, pronto sentirá la sensación de que ir al dentista es relajante para usted y refrescante para sus dientes.

3. Alimentación.

Una dieta rica en azúcares es perjudicial para nuestros dientes y nuestro organismo. Evite al máximo la ingesta de azúcares procesados, sobre todo en los niños.

Para concluir y animarlos a visitar más seguido a su dentista pensemos en lo siguiente: Si pasamos más tiempo realizando tratamientos preventivos en nuestros niños, no tendremos que realizar tantos tratamientos restaurativos en nuestros adultos. Los tratamientos preventivos generalmente son indoloros. Un chequeo y una limpieza dental puede ser hasta divertido para sus hijos. Si tiene más de un año de no realizarse un chequeo dental, visite a su dentista de confianza lo antes posible.

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