¿Sopa de basura plástica para la cena?

basura plástica en la playa

contaminación del mar

Por: Lcda. Lisa Camargo, Ambientalista

De acuerdo a estadísticas recientes publicadas en NationalGeographic.com, la cantidad de basura plástica tirada a los océanos cada año es de ocho millones de toneladas. Si a nivel mundial no se toman las medidas necesarias para la colección y el manejo de la basura plástica, esta cifra puede aumentar diez veces en los próximos diez años.

El plástico es un material cada vez más utilizado para productos de consumo. Muchos de los alimentos procesados y otros productos que consumimos están empaquetados en recipientes o bolsas hechas de plástico. Incluso, los alimentos frescos que adquirimos en los supermercados y mercados llegan a nuestros hogares en una bolsa plástica. Esto último se debe en parte a que en nuestro país no existen políticas públicas que limiten el uso de bolsas plásticas. En Holanda, por ejemplo, las bolsas plásticas tienen un costo; para evitarlo, los holandeses llevan un bolso grande reusable para llevar sus compras a casa.

En un artículo publicado en esta misma fuente sobre el plástico oceánico se indicó que la basura plástica encontrada en los océanos se encuentra distribuida por toda el agua del planeta, incluso en el hielo ártico y en los mares profundos. Asimismo, es consumida por cientos de especies de vida marina. Uno de las consecuencias más conocidas de la basura plástica en los mares y los océanos es que los animales marinos la confunden como alimento, tal como ocurre con varias especies marinas que confunden las famosas bolsas plásticas por medusas. Sin embargo, el problema no es sólo el plástico en su forma original, sino el plástico ya degradado en partes minúsculas.

Estudios recientes indican que el plástico oceánico se degrada mucho más rápido que lo que se creía. Anteriormente, los expertos creían que el plástico se degradaba a temperaturas altas y luego de cientos de años. Sin embargo, estudios recientes indican que tan sólo luego de un año después de llegar al agua, algunos tipos de plástico logran degradarse incluso a una temperatura de 30°C, temperatura de las aguas en zonas tropicales. En consecuencia, los océanos se están contaminando con químicos altamente tóxicos, entre ellos el conocido como BPA (bisfenol A), el cual ha sido asociado con problemas reproductivos en humanos, y los derivados del poliestireno, asociados con riesgo de cáncer.

Es así que la vida marina también es afectada por partículas minúsculas de químicos derivados del plástico. Esta forma de contaminación invisible puede acumularse en los tejidos de los animales y llevar al desarrollo de enfermedades. Además de la vida marina, los seres humanos también podemos estar consumiendo estos contaminantes a través del consumo de pescados y mariscos.

Si existe el karma, este es un excelente ejemplo. Estamos contaminando las aguas del planeta con plástico y este plástico está regresando a nosotros en forma de contaminación plástica invisible. Si no queremos servir sopa de basura plástica para la cena, la responsabilidad está en cada uno de nosotros. Reduzcamos el uso de plástico en nuestra vida diaria y busquemos alternativas para no usar plástico. También es muy importante mantenernos informados en temas de ecología y de impacto ambiental. El sitio www.NationalGeographic.com es una excelente fuente de información, del cual obtuve parte de la información publicada en este artículo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *