Mis recomendaciones como corredora para la prevención de lesiones

maratonista

prevención de lesiones en corredores


Por: Lcda. Ana de la Cerda, Nutricionista

Hacer ejercicio es parte de un estilo de vida saludable. Después de convertirse en un hábito, el ejercicio se vuelve indispensable para la salud, tanto física como mental. En mi concepto de vida, correr es tanto un placer como una liberación (y a veces incluso es como una adicción). Y para muchos “locos que corren”, también lo es. Pero para quienes no corren, eso de correr largas distancias es algo inconcebible y muchas veces hasta parece imposible.

Como ocurre con cualquier tipo de deporte, el riesgo de lesión en corredores es inminente. No importa hace cuánto se empezó con este estilo de vida, siempre hay una primera vez para lesionarse. Puede ser por un accidente, por una mala práctica, por sobre entreno o por querer hacer más de lo que estamos preparados para dar.

Por algún lado leí que la vida de los corredores se puede comparar con un semáforo. El verde corresponde a quienes están en la mejor forma de su vida, sin molestias o con pequeños contratiempos que no le hacen parar de entrenar y/o competir. El amarillo es para los que tienen una lesión que no es grave, pero que molesta con frecuencia. Y el rojo es para los que tienen que tomarse un tiempo fuera por lesiones mayores, todo con el fin de recuperarse.

La mejor forma para reducir las lesiones en los corredores es a través de su prevención. La prevención es una tarea que a muchas personas no les gusta porque les resulta aburrido. Sin embargo, si no se hace disciplinadamente, lo más probable es que la persona se lesione.

Las siguientes son tres medidas preventivas muy importantes a tomar en cuentapor todos los corredores: 1) Fortalecer el cuerpo por medio de pesas, 2) tener una rutina de estiramientos y 3) descargar los músculos para eliminar el exceso de ácido láctico acumulado. Además, recomiendo realizar el “R.I.C.E.”, acrónimo en inglés que significa: Rest, Ice, Compression, Elevation. El descanso (Rest) es parte del entreno; el hielo (Ice) ayuda a desinflamar los tejidos; la compresión (Compression) ayuda a incrementar la circulación de la sangre para su oxigenación y la eliminación de ácido láctico; y la elevación (Elevation) ayuda a minimizar la inflamación por efecto de la gravedad.

El aparecimiento del primer síntoma es una voz de alarma a la que debemos prestarle atención inmediata. Cuando ignoramos un dolor constante de forma prolongada, puede convertirse en una lesión progresiva. Recordemos que las lesiones suelen empezar como un dolor que se va haciendo más notorio con el paso del tiempo. Es así que, para evitar el reposo total por varios meses, el mejor consejo es ponerle atención al dolor, consultar a un profesional de la salud especializado en el deporte y actuar de acuerdo al diagnóstico de forma inmediata. Además de descanso durante varios días, probablemente se prescriban también sesiones de fisioterapia.

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