Maridaje con Cava

plato para maridaje

plato para maridaje

El cava es un vino espumoso de calidad producido en una región determinada (la región del Cava) que se caracteriza porque su segunda fermentación y crianza se llevan a cabo dentro de la misma botella que descorcha el consumidor, lo que permite obtener las burbujas según el método tradicional, conocido como champenoise. El origen del vino espumante se remonta a los siglos XVI y XVII, con el surgimiento del champán  (“champagne” en francés) en la región de Champagne, en el noroeste de Francia. Los españoles, cansados de importar esta cara bebida, se dieron a la tarea de elaborar estos vinos siguiendo las normas francesas, pero con cepas procedentes de España. Es así como surge el cava. Este vino es catalogado como “multiregión” puesto que su elaboración está autorizada en distintas regiones de España.

 

Resulta muy interesante ver cómo el entendimiento del vino espumoso varía de persona en persona. Muchos lo consideran una bebida exclusiva para celebraciones y ocasiones especiales, entre ellas bodas, aniversarios, Navidad y Año Nuevo. Es un error no apreciar con más frecuencia todas las bondades de los vinos espumantes, incluyendo el cava. Afortunadamente, esta tendencia está cambiando, siendo cada vez más las personas que lo consumen sin más razón que el simple placer de disfrutarlo, a solas y como acompañante de las comidas. Es así como la bebida que hasta hace poco era considerada meramente para un brindis, ha ido conquistando el mundo culinario de hoy. Sin lugar a dudas, el cava tiene el enorme potencial de ser un vino de acompañamiento para todo tipo de comidas y de situaciones.

TIPOS DE CAVA

El cava se clasifica en función de diferentes criterios, que van desde el tiempo de crianza, el contenido de azúcar y las variedades de uva utilizadas.

1) Según el tiempo de crianza.

El proceso de elaboración del cava comprende desde el momento de llenado de las botellas con el vino base para que ocurra su segunda fermentación, hasta la eliminación de los sedimentos procedentes de esta última. La duración de dicho proceso debe ser de un mínimo de 9 meses, tiempo que determina la clasificación del cava según el tiempo de crianza.

  • Cava: A partir de 9 meses de crianza
  • Cava Reserva: A partir de 15 meses de crianza
  • Cava Gran Reserva: a partir de 30 meses de crianza

 

2) Según contenido de azúcar.

Existen

7 tipos de cava clasificados por su contenido de azúcar:

  • BRUT NATURE: Sin adición de azúcar
  • EXTRA BRUT: Máximo 6 gramos de azúcar por litro
  • BRUT: Máximo 12 gramos de azúcar por litro
  • EXTRA SECO: Entre 12 y 17 gramos de azúcar por litro
  • SECO: Entre 17 y 32 gramos de azúcar por litro
  • SEMISECO: Entre 32 y 50 gramos de azúcar por litro
  • DULCE: Más de 50 gramos de azúcar por litro

 

3) Según las variedades de uva que componen el ‘coupage’ (mezcla).

Existen variedades específicas para la producción de los cavas. Las uvas blancas incluye: Macabeo (Viura), Xarel-lo, Parellada, Malvasía (Subirat Parent) y Chardonnay. Las variedades de uva tinta incluye: Garnacha tinta, Monastrell, Pinot Noir y Trepat. Esta última se utiliza únicamente para la elaboración del Cava Rosado.

MARIDAJE

Por sus características tan especiales, el cava es un vino ideal para acompañar una amplia gama de platillos. De hecho, puede decirse que se trata de un vino casi perfecto para el maridaje, específicamente por su gran versatilidad. Su equilibrado grado de acidez, su frescor y la presencia del gas carbónico, el cual provee un discreto cosquilleo en el paladar, son los responsables de la buena asociación del cava con muchas comidas. Es por esto que puede catalogarse como un “comodín”, existiendo un tipo de cava para el maridaje de prácticamente cualquier platillo.

Maridaje según los cuatro sabores básicos

La versatilidad del cava se basa en su frescor, acidez y aportación carbónica, las cuales armonizan con los 4 sabores básicos: salado, ácido, amargo y dulce. El sabor salado marida muy bien con el cava debido al efecto refrescante del carbónico de esta bebida, tal y como ocurre con la combinación del jamón serrano con un cava Brut. Los sabores ácidos también se ven beneficiados por el efecto carbónico, a excepción de los que contengan vinagre, sustancia que no marida bien con los vinos en general. Dicho efecto potencia el punto amargo de algunos alimentos, como el de los espárragos, las alcachofas y las endivias. Y en cuanto a los sabores dulces, su combinación con lo efervescente del cava logra un balance muy interesante. Esto se debe a que la acidez del carbónico mitiga la sensación dulce, mientras que ésta última ayuda a compensar la acidez. Así como ocurre con estos sabores, es importante resaltar que el cava casa muy bien con los alimentos grasosos debido a que las burbujas rompen la capa de grasa que estos alimentos dejan en el paladar. Tomando en cuenta estos criterios, se sugiere esta simple guía de maridaje:

  • Platos salados y grasosos: Cava Seco, como los Brut Nature y Extra Brut
  • Platos ácidos y amargos: Cavas Brut y Extra seco
  • Platos dulces: Cavas Semiseco y Dulce

Maridaje con comidas específicas

Para el maridaje de comidas específicas con cava se sugieren las siguientes combinaciones:

– Ensaladas

. Si se trata de una ensalada aderezada con poco o nulo vinagre, los cavas resultan muy adecuados. Sugerencia: Brut (Freixenet Carta Nevada) y Brut Reserva (Freixenet Cuvee DS).

– Quesos

. En términos generales, los vinos espumosos maridan muy bien con los quesos, entre ellos el Brie, Camembert, Gouda, Gruyere, Manchego y el de cabra. Sugerencia: Semiseco (Freixenet Demi Sec) y Rosado (Freixenet Cordón Rosado).

– Arroz

. El maridaje del arroz con el cava es uno de los mejores, tal y como ocurre con la paella y el rissotto. Sugerencia: Brut Nature (Freixenet Brut Nature) y Rosado (Freixenet Cordón Rosado).

– Mariscos

. El cava ayuda a potenciar el sabor y la intensidad aromática del marisco. Para los expertos en el tema, la combinación por excelencia es ostras con cava, atribuyéndole a la cava la propiedad de ‘refrescar’ el profundo sabor a mar de este molusco. Sugerencia: Brut Nature (Freixenet Brut Nature) y Reserva (Freixenet Cuvee DS).

– Pescado

. Así como con los mariscos, el pescado combina muy bien con el cava. En el caso de pescados grasosos, el cava ayuda a compensar la sensación grasosa en la boca. Sugerencia: Brut Nature (Freixenet Brut Nature) y Reserva (Freixenet Cuvee DS).

– Carnes

. En este caso debe resaltarse la armonía del cava con las aves y otras carnes blancas, así como con el cordero y el foie gras. El cava también resulta ideal para combinar con carnes rojas poco condimentadas, entre ellas el carpaccio de lomito. Sugerencia: Brut Nature (Freixenet Brut Nature) y Reserva (Freixenet Cuvee DS)

– Postres

. Para la repostería en general los cavas dulces son la opción ideal. Para los sabores dulces más ligeros resultan mejor los cavas menos dulces, como el Semiseco. Sugerencia: Dulce, Seco (Freixenet Carta Nevada), Semiseco (Freixenet Demi Sec) y Rosado (Freixenet Cordón Rosado)

 

El cava como la bebida ideal para una cena casual

Para una cena casual el cava es la bebida ideal. El Freixenet Carta Nevada a la temperatura justa (entre 5 y 7°C) puede ser la bebida perfecta para sus invitados. A la vez de estimular el apetito, es una bebida simple y elegante, así como diferente y divertida. Este cava marida muy bien con una amplia gama de canapés. Durante la cena, si estuviéramos en presencia de mariscos o de salmón, bien vendría un Freixenet Cordón Rosado. Si el plato consiste de un platillo de carne roja no muy condimentada, un cava Freixenet Cuvee DS sería la mejor opción Y para el postre, se sugiere el Freixenet Demi Sec, sobre todo si se trata de fresas con crema. Otra opción, muy interesante por cierto, es ofrecer un Freixenet Cordón Rosado como postre.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *