La píldora anticonceptiva afecta la salud de la vida marina

Por: Lcda. Lisa Camargo, Ambientalista

Las hormonas encontradas en las píldoras anticonceptivas alcanzan los distintos cuerpos de agua, que finalmente llegan al mar, en donde afectan el sistema endocrino y reproductivo de varias especies marinas. La evidencia científica indica que una de las consecuencias son organismos hermafroditas incapaces de reproducirse.

Varios estudios han demostrado estadísticamente que en las aguas existe un nuevo grupo de sustancias químicas que actúan como antiandrógenos, es decir, que bloquean las hormonas sexuales masculinas de la fauna acuática, según fue publicado en “Environmental Health Perspectives”. Los residuos de las pastillas anticonceptivas están dentro de este grupo de sustancias.

La pastilla anticonceptiva no sólo afecta la salud de la usuaria, sino además, de forma indirecta, a la fauna de aguas frescas y marinas.

La causa de esto es que las hormonas excretadas en la orina de la mujer no logran ser filtradas por los sistemas de tratamiento de aguas residuales. En consecuencia, estas hormonas llegan a las fuentes de agua en donde son absorbidas por algunas especies animales. Los efectos que produce incluye alteraciones en su sistema endocrino y reproductivo, llevando a problemas de esterilización de las hembras y a la feminización de los machos (tanto en peces como en moluscos), quienes desarrollan órganos reproductivos femeninos. El problema de esto es sumamente grave ya que compromete el futuro de estos animales al verse afectada su capacidad reproductiva. Al ser parte de la cadena alimenticia de la vida marina, se estarían afectando a muchísimas especies más, incluyéndonos a nosotros, la causa principal del problema. Una forma de karma, ¿no creen?

Como seres humanos con capacidad de razonar, debemos ser conscientes del efecto que el uso de la píldora ejerce en la vida de otros seres, quienes son “inocentes” a nuestras decisiones. Con esta información no pretendo unirme a grupos extremistas religiosos que están en contra de este método anticonceptivo, ya que estoy a favor del control de la natalidad.

Mi sugerencia es que las mujeres busquemos y analicemos las distintas opciones que tenemos para la prevención de embarazos y optemos por aquellas que no tengan efecto en otro cuerpo más que el nuestro. Los hombres, por su lado, deben informar a sus parejas sobre esta problemática y apoyarla en su decisión ambientalista sobre el método que ella quiera usar.

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