Entrevista Dr. Juan Pablo Novales (Ortodoncista y Ortopedista)

Juan Pablo Novales es ortodoncista y ortopedista maxilar, profesión que ejerce hace 16 años. Es uno de los primeros (y pocos) ortodoncistas en Guatemala que aplica tecnología de punta de ortodoncia invisible. Lleva 10 años de ser catedrático de la Facultad de Odontología de la UFM, en donde actualmente es instructor clínico del post-grado de Ortodoncia. Como profesional de la salud, es muy consciente de la importancia de llevar un estilo de vida saludable, el cual incluye una alimentación basada en alimentos naturales y una rutina de ejercicio especial. Conozca más de Juan Pablo Novales, un artista dental.

¿Por qué decidió estudiar odontología y luego ortodoncia?

La Odontología es una tradición en mi familia, mi abuelo fue odontólogo y mi papá también lo es. Además, es una carrera muy noble que le permite a uno ser independiente. No creo que yo hubiese podido tener jefe. Decidí especializarme en Ortodoncia por las maravillas que se pueden lograr en la estética dental y facial de las personas, así como para corregir problemas funcionales en la mordida. El mejor favor que puedo hacer por alguien es ayudarle a tener una sonrisa hermosa.

¿En qué consiste el método de “Brackets Invisibles”?

La Ortodoncia Invisible ya tiene muchos años de existir y consiste en colocar los brackets en la parte de atrás de los dientes, es decir, en la superficie lingual. Estos brackets causaban muchas molestias a la lengua y eran muy poco tolerados pues no ajustaban bien. Por ello la empresa 3M Unitek lanzó al mercado los brackets “Incognito”. Este es el primer sistema en el mundo de brackets linguales 100% personalizados, fabricados a la medida de cada diente del paciente, con la tecnología digital más avanzada.

¿Cuáles son los beneficios de este método?

Al ser fabricados a la medida, los brackets “Incognito” garantizan una adaptación perfecta a la superficie dentaria, lo cual disminuye notablemente las molestias e incomodidades en la lengua. Tanto la base como el cuerpo de cada bracket están diseñados digitalmente de acuerdo a la anatomía dental, logrando un bracket de un perfil muy delgado para una óptima comodidad. Además, contienen 70% de oro en su aleación. Este metal noble no atrapa bacterias, no se corroe y tiene un índice de fricción más bajo que el acero inoxidable, lo que se traduce en una disminución en el tiempo total del tratamiento. Los “Incognito” son los primeros brackets linguales en el mercado que brindan un control tridimensional total sobre los movimientos dentarios, con lo que se logran resultados muy precisos y predecibles. Y lo más importante: nadie nota que el paciente tiene “frenos” y los resultados se van viendo muy rápido.

¿Por qué decidió dedicarse a esta técnica?

Para ofrecer los brackets linguales “Incognito”, el ortodoncista tiene que tomar un curso de certificación para obtener la licencia de parte de la empresa 3M Unitek. Hoy en día, ya somos alrededor de 9,000 ortodoncistas certificados a lo largo de 60 países.
Decidí invertir en el curso porque cada día hay más personas que desean enderezarse los dientes y obtener la sonrisa de sus sueños, pero no están dispuestas, por ningún motivo, a llevar brackets del método convencional, es decir, por adelante.

¿A quiénes le recomienda los brackets “Incognito”?

La Ortodoncia Invisible con brackets “Incognito” se puede usar en cualquier persona a partir de los 12 a 14 años y se pueden corregir casi todos los problemas de mal posición dentaria. Sin embargo, yo lo recomiendo especialmente en personas adultas para quienes la estética es indispensable y que por ningún motivo quieren que se vean los brackets, ni aunque éstos sean cerámicos. También lo recomiendo en personas que quieren enderezar sus dientes y obtener tanto una sonrisa hermosa como mejorar su mordida, pero que por su tipo de trabajo o actividad no se pueden permitir enseñar los brackets, como puede ocurrir con presentadores de televisión, artistas, modelos o cualquier persona con una agenda social muy cargada.

¿Cuáles son los problemas ortodónticos más comunes que atiende en su clínica?

Básicamente pacientes con dientes muy amontonados o torcidos por deficiencias de espacio en los huesos maxilares. Con el paso de los años dichos huesos se han ido haciendo cada vez más estrechos lo cual dificulta que los dientes queden bien alineados. También veo muchos problemas de mala mordida por discrepancias en tamaño y posición entre el maxilar superior y la mandíbula. Aunque si son diagnosticados a tiempo, a edades tempranas cuando el paciente aún está en crecimiento, se pueden realizar tratamientos tanto ortopédicos como ortodónticos muy efectivos y de muy buen pronóstico.

¿Qué le recomienda a nuestros lectores para cuidar su salud dental?

Mi recomendación es acudir al odontólogo como mínimo una vez al año para hacer una limpieza profesional y un chequeo dental general. Desde el punto de vista de Ortodoncia, recomiendo a los padres que hagan la primera consulta con un especialista cuando sus hijos tengan entre 8 y 10 años. A estas edades ya se puede diagnosticar un problema de discrepancia esquelética de los huesos maxilares y como mencioné antes, el tratamiento es más efectivo y favorable si el problema se diagnostica a tiempo.

¿Qué hace para promover su salud y la de su familia?

Toda mi vida he practicado deporte, entre ellos fútbol y tenis, aunque únicamente a nivel recreacional. Pero desde hace cerca de 5 años he hecho del ejercicio y de la alimentación sana un hábito de vida. Me he documentado mucho acerca del fitness y la nutrición. Desde el punto de vista de salud y condición física, mi vida ha mejorado tremendamente. Es más, tengo 45 años y me siento mucho mejor que 25 años atrás. Mi esposa y mis hijos poco a poco están tratando de adquirir los hábitos sanos de alimentación y también de practicar deporte y ejercicio.

¿Cómo es un día habitual en su vida?

Pues nada del otro mundo: Me levanto a las 5:00 a.m. Llevo a mis hijos a la parada del bus y luego voy al gimnasio a hacer mi entreno. Regreso a mi casa a bañarme y a desayunar con mi esposa. Luego me voy a la clínica, en la que estoy de 9:00 a.m. a 6:00 p.m. En la noche, cenamos en familia, algo que procuramos hacer todos los días. Siento que es muy importante ese tiempo de convivencia en el hogar.

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