“En sus marcas, listos… ¡fuera!”

corredora lista para correr

en sus marcas, listos, fuera!

Por: Ana Cecilia Samayoa, Entrenadora Personal

Durante los últimos días de cada año muchos solemos evaluar el logro de las resoluciones que nos planteamos doce meses atrás. Dicha evaluación generalmente es cuantitativa, con lo que obtenemos el recuento de las resoluciones alcanzadas y no alcanzadas. Sin embargo, al hacer esta evaluación deberíamos incluir también un análisis cualitativo, de tal forma de establecer las razones por las cuales cumplimos con unas metas y no con otras.

Años tras año, la resolución “Hacer ejercicio” es una de las más comunes. Si bien es cierto que el ejercicio debe ser parte del estilo de vida durante toda la vida, el hecho de que muchas personas se propongan esto cada año, no necesariamente implica que han cumplido con esta meta cada vez que se la han propuesto. De hecho, “Hacer ejercicio” es una de las resoluciones que muy temprano durante el año se deja a un lado, generalmente antes de que termine el primer trimestre del año.

Si llega el fin del año y el resultado de su resolución “Hacer ejercicio” es negativa, la pregunta que debe hacerse es: ¿Por qué no hice ejercicio? Según los expertos en el tema, la razón principal es la falta de motivación. Y es que mantener la motivación, incluso en atletas de alto rendimiento, no es fácil.

Una de las principales formas de desmotivarnos es plantearnos metas irreales, ya que lo único que logramos con esto es sentirnos abrumados. Un ejemplo de esta situación es proponernos correr una hora cuando apenas logramos correr diez minutos. Para mantenernos motivados sería mejor proponernos correr diez minutos y avanzar paulatinamente hasta llegar a los 60.

Tener el pensamiento de “Todo o nada” es otra forma de desmotivarnos. Debemos aprender a manejar los obstáculos que lleguen a presentarse. Si por alguna razón no pudimos hacer ejercicio el lunes ni el martes, esto no es motivo para dejar de hacer ejercicio el resto de la semana. De hecho, debería ser una razón para esforzarnos aún más el resto de días. Tampoco es producente hacer siempre el mismo ejercicio porque caeremos en la monotonía. Y ésta, tarde o temprano, nos conducirá al sofá a ver televisión.

Mi última recomendación para este año es que “hacer ejercicio” no sea una resolución para el nuevo año, sino más bien una forma de vida, en la que busquemos formas de mantenernos motivados en todo momento. Empecemos el año con un “En sus marcas, listos… ¡fuera!” y emprendamos el camino hacia un estilo de vida saludable, del cual el ejercicio es un elemento fundamental. ¡Felices Fiestas y un 2015 saludablemente feliz!

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