El papel del cobre y del cinc en el mantenimiento de la salud cardiovascular

Información por: Representaciones Industriales, S. A.

Una nutrición adecuada que incluya minerales y minerales traza juega un papel importante en el mantenimiento de la salud cardiovascular. La deficiencia de minerales traza puede ser un factor de riesgo de los desórdenes cardiovasculares, particularmente de la enfermedad coronaria y de la cardiomiopatía. La palabra “traza” se refiere a que son necesarios en minúsculas cantidades por el cuerpo humano. Existen dos minerales traza que con frecuencia no se consideran importantes en la salud cardiovascular: el cobre y el cinc.

El papel del cobre en el mantenimiento de la salud del corazón ha sido demostrado en estudios realizados con animales, en los cuales la falta de cobre causó hipertrofia cardiaca y el consecuente fallo cardiaco congestivo. La repleción con cobre revirtió la hipertrofia y previno el fallo.

El cinc es un mineral con múltiples funciones metabólicas. Su metabolismo anormal ha sido relacionado a desórdenes como las complicaciones diabéticas, entre ellas la cardiomiopatía del diabético. La deficiencia de cinc ha sido asociada con la etiopatogénesis de la enfermedad cardiovascular, la enfermedad renal, la hipertensión, la aterosclerosis, el fallo cardiaco congestivo, la enfermedad coronaria y la diabetes. La conexión entre el desarrollo de estas enfermedades y la deficiencia de cinc incluye múltiples mecanismos que involucran el daño causado por el estrés oxidativo, la inflamación y la apoptosis (muerte celular).

Con base en la evidencia científica, no cabe duda que el cobre y el cinc son minerales traza que juegan papeles esenciales en el mantenimiento de la salud cardiovascular, tanto a nivel de prevención como coadyuvante en el tratamiento. Por lo tanto, su consumo es de vital importancia para mantener niveles óptimos en el cuerpo. De acuerdo a la enciclopedia médica MedlinePlus de la Biblioteca Nacional de Medicina de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (www.nlm.nih.gov/medlineplus), las principales fuentes de cobre en los alimentos son: mariscos (especialmente las ostras), granos enteros, frijoles (y otras leguminosas), nueces, papas, vísceras (especialmente el hígado y el riñón), hojas verde oscuro, frutas deshidratadas, cacao, pimienta negra y levadura. De acuerdo a esta misma fuente, el cinc se encuentra principalmente en las carnes y los mariscos, siendo las carnes con grasa mejores fuentes que las carnes magras. Otras buenas fuentes de cinc son: nueces, granos enteros, frijoles y levadura.

La suplementación de la dieta con cobre y cinc debe considerar la forma en la que se encuentran estos minerales traza, de tal forma de asegurar una máxima biodisponibilidad, es decir, la cantidad del nutriente que es absorbido a nivel intestinal y utilizado por el organismo para sus funciones normales. Varios estudios demuestran la alta disponibilidad del cobre y el cinc de Albion®, los cuales están en forma de Bisglicinato Quelado de Cobre y Bisglicinato Quelado de Cinc. En Guatemala pueden adquirirse suplementos minerales con Bisglicinato Quelado de Cinc de marcas nacionales en farmacias, así como alimentos fortificados con este mineral en supermercados, entre ellos la Incaparina.

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