Importancia de conocer el “Paladar Infantil”

Por: Debora Fadul, Cocinero Profesional
Chef de Mon Coeur, www.chefmoncoeur.com

Cuando se trata de recetas para niños o de preparar comidas para esas pequeñas personitas, puede que se tenga la idea de que es mucho más fácil que hacerlo para adultos. Puede que también no nos preocupemos porque sea una dieta de calidad, sino de cantidad o de alimentos específicos. En realidad, lo estamos haciendo totalmente al revés. Los niños necesitan suficientes calorías y de muchos nutrientes para su adecuado crecimiento y desarrollo.

Así como sucede con nosotros los adultos, lo que un niño quiere comer no siempre coincide con lo que necesita. Esto tiene una relevancia muchísimo mayor en niños ya que la mayor parte del desarrollo del cerebro ocurre durante los primeros cinco años de vida. Una nutrición adecuada durante este período determinará entonces mucho de lo que ese niño será el resto de su vida. Un desarrollo óptimo le permitirá tener un funcionamiento mental adecuado y la capacidad intelectual para aprender, razonar, decidir y ser una persona productiva y autosuficiente.

La “gastronomía infantil”, como a mi me gusta llamarle, debe de ir de la mano con la educación y la información. ¿A qué me refiero con esto? Me refiero a que cuando estemos cocinando con nuestros hijos, sobrinos, ahijados, nietos o estudiantes, les enseñemos el por qué de cada ingrediente. Enseñémosle que de todas las experiencias en la vida, las que mas nos marcan son las que traen enseñanza. Y eso se aprende con un por qué, un cómo y finalmente un qué.

Personalmente le puedo contar que cuando hemos dado las clases de gastronomía infantil, los padres de los niños se van súper impresionados que estamos cocinando casi sólo con vegetales, proteínas, granos enteros, frutas y cereales integrales. También quedan satisfechos de que no les enseñamos a hacer comidas sintéticas, ni altas en azúcares y grasas. Asimismo, los niños (cuyas edades van de tres a 15) la pasan muy bien comiendo cosas que para ellos son raras o no comunes.

A la conclusión a la que llegamos nosotros como empresa y como cocineros profesionales es que los niños (y también los adultos) no comen ciertos alimentos y comidas porque no tienen la información completa. Al no tenerla estamos efectuando un análisis negativo del ingrediente por lo que bloqueamos cualquier cosa que no nos guste, incluso sin haberlo probado.

También tenemos que saber que dependiendo de nuestro género, ya sea femenino o masculino, nuestra preferencia variará también. El paladar femenino es más propenso a gustar alimentos dulces y cítricos; el paladar masculino se inclina por ingredientes amargos. Es así que para las niñas podríamos buscar recetas con remolacha, zanahoria, albahaca blanca y frutas, mientras que para los niños, recetas llenas de proteína animal, toronja, limón, espinaca y brócoli.

La doctora en psicología Susan Albers, experta en el tema de la alimentación consciente (“mindful eating” en inglés), indica que: “Estar entrenado para enfocarte más en el gusto por comer conscientemente (con el conocimiento de los alimentos y el cuerpo, en un ambiente tranquilo, despacio y sin distracciones) proporciona numerosos beneficios”. Con base en esto, no debemos de desesperarnos porque los niños no comen una dieta “ideal”. En lugar de ello, debemos ofrecerles una dieta en la que se les enseñe el por qué de cada ingrediente. También debemos procurar que los tiempos de comida se realicen en paz y en familia, así como conocer el origen de los alimentos, ya que eso influye muchísimo en el sabor final de nuestros platillos.

Para terminar, debemos de tomar en cuenta una sugerencia muy importante de la doctora Albers: “Tu sentido del gusto no va a cambiar, ya que ese ya está escrito en tu código genético”.

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