Efectos de la marihuana en la salud

La marihuana es la droga ilegal que se usa con más frecuencia en este país. El 90% de las personas que consumen otras drogas ilícitas “fuertes” han empezado consumiendo marihuana, razón por la que se le conoce como “la puerta de entrada a otras drogas”. La edad promedio en que los adolescentes la prueban por primera vez es a los 13.5 años. Durante los últimos años el número de estudiantes de secundaria que la usa se ha duplicado.

Hoja de La Marihuana

Hoja de La Marihuana

La marihuana se obtiene de una planta llamada Cannabis sativa. Para nombrarla existen muchas palabras comunes, entre ellas “puro”, “hierba”, “weed“, “Mary Jane” y “chronic”. Usualmente se fuma como un cigarrillo o utilizando una pipa. En los últimos años se han encontrado cigarrillos en los que se ha reemplazado el tabaco por marihuana, muchas veces combinada con otra droga como el crack. Algunos usuarios también mezclan la marihuana con alimentos o la usan para hacer té.

El ingrediente activo principal de la marihuana es el delta-9-tetrahydrocanabinol (THC). En 1988 se descubrió que las membranas de ciertas células nerviosas contenían receptores de proteína que se ligaban al THC. Una vez fijo en su lugar, el THC desencadena una serie de reacciones celulares que, a la larga, producen el estímulo que sienten los usuarios al fumar la marihuana.

Los efectos a corto plazo del uso de la marihuana incluyen problemas con la memoria y el aprendizaje, percepción distorsionada, dificultad para pensar y resolver problemas, pérdida de la coordinación, aumento del ritmo cardiaco, ansiedad y ataques de pánico.

 

Peligros para la salud

Consecuencias del uso de marihuana. Los investigadores han encontrado que el THC cambia la manera en la que la información sensoria llega y es procesada por el hipocampo. El hipocampo es un componente cerebral crucial para la memoria, el aprendizaje y la integración de experiencias sensoriales con emociones y motivaciones. Se ha demostrado que las neuronas del sistema de procesamiento de información del hipocampo y la actividad en las fibras nerviosas son reprimidas por el TCH. Además existe deterioro de los patrones de conducta aprendidos, también dependientes del hipocampo. Investigaciones recientes indican que el uso prolongado de marihuana produce cambios en el cerebro similares a aquellos producidos tras el uso prolongado de otras drogas.

Por otro lado, la marihuana produce serios daños en los sistemas respiratorio, inmunológico y reproductivo. Cuando una mujer la consume durante el embarazo puede afectar el desarrollo del feto; puede también afectar al bebé si la consume durante el período de lactancia materna. La marihuana ha sido relacionada con el cáncer. Algunos estudios afirman que la marihuana puede aumentar el riesgo de desarrollar ciertas enfermedades mentales como la esquizofrenia. Su uso regular puede resultar en estados de ansiedad crónica, cambios de personalidad, depresión y el “síndrome amotivacional”. Estos son tan sólo algunos de los efectos en la salud por el consumo frecuente de marihuana.

Potencial adictivo.

Una droga es adictiva cuando causa un deseo de búsqueda y consumo compulsivo e incontrolable, a pesar de sus efectos adversos sociales y en la salud. La marihuana cumple con estos requisitos. Anualmente, más de 120,000 personas buscan tratamiento para su adicción primaria a la marihuana. A pesar de ser una droga conocida por su dependencia psicológica, también produce dependencia física, lo cual se evidencia por los síntomas físicos que ocasiona luego de su abstención o supresión.

Quienes han consumido marihuana saben de su potencial adictivo, tanto a nivel físico como psicológico. El cuerpo va creando tolerancia a la droga, por lo que cada vez se necesita mayor cantidad de marihuana para obtener el efecto deseado. Es así como la persona la consume con más frecuencia y en mayores cantidades. Luego, muy sutilmente, se desarrolla dependencia a la marihuana, a tal grado que ninguna actividad es satisfactoria si no es bajo sus efectos. Cuando éstos empiezan a desaparecer, la persona entra en tal estado de ansiedad y de pánico que necesita consumirla de nuevo rápidamente. En este nivel de adicción, la marihuana ya no produce las sensaciones de placer y “bienestar” como al principio. Su consumo es necesario para aliviar la ansiedad y para no sentir. Es entonces que la persona se encuentra atrapada en una vida de dependencia a la marihuana.

El consumo de marihuana es de relevancia especial en la adolescencia. Durante este punto crítico de la vida el adolescente crece, aprende, madura y construye lo que será su vida de adulto. Por lo tanto, los padres deben guiar a sus hijos en la toma de decisiones y resolución de problemas, lo que incluye el consumo de drogas. Para ello debe mantenerse un canal de comunicación abierto y propiciarse una relación de confianza. De esta forma se fomenta que acudan a usted en busca de ayuda, en lugar de hacerlo con “amigos” y personas malintencionadas.

Para más información sobre el tema de adicciones, puede comunicarse con  Proyecto Ariadna. www.proyectoariadna.com

 

“Entrar al mundo de las drogas es fácil, lo difícil es salir”.

 

Por

Alfredo Asturias U.

Director Proyecto Ariadna

 

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