Cuando la explicación está incluida en los síntomas

homeopatía

síntomas y homeopatía


Por: N.D. Francisco Quiñonez García, Homeópata UCH

La enfermedad es un sinnúmero de características codificadas como información por medio de los síntomas; no existe uniformidad en ellos, tienen un carácter individual y se presentan de manera única y exclusiva en cada paciente. De unos años para esta época, se ha alejado la prescripción del modelo antiguo y se ha dejado por un lado esta información tan rica para el buen tratante, dando lugar a baterías interminables de pruebas de laboratorio sin sentido y orientación. Posteriormente, se le dan nombres raros a esas enfermedades desconocidas aún, tanto para los pacientes como para los médicos.

Los pacientes están muy conscientes de que la medicina ha transformado el campo de la enfermedad en una empresa muy lucrativa para algunos sectores y que cada día se encuentra más alejada del sentido real de la medicina hipocrática, que era la recuperación de la salud de manera simple y permanente.

Hoy cada vez son más raras las sintomatologías y más profundas dentro de nuestros organismos. Hace algunos años curábamos resfríos y dolores del cuerpo, pero hoy, la excesiva medicación y la inadecuada prescripción han obligado a la enfermedad a evolucionar a planos superiores dentro del cuerpo. La mejor muestra la tenemos en tribus que, aisladas de la civilización o con otro orden de ideas y principios, no presentan manifestaciones de enfermedades del entorno psicológico. Si ustedes observan, es muy raro ver en la información que nos llega de ataques de trastornos de comportamiento en India o en Nepal que lleguen y terminen con un arma con la vida de quienes les rodean. Mientras tanto, de este lado del planeta, esto se ha convertido en historia muy frecuente, incluso cotidiana.

Una de las explicaciones que dan algunos expertos en el tema es que existe una conexión entre los entes que forman al humano y que el eje mente-organismo-órgano es susceptible al desequilibrio cuando la medicación no está bien elegida o no es la adecuada (véase La introducción a la nueva medicina del Dr. El Dr. Ryke Geerd Hamer).

Este error se convierte en frecuente cuando no observamos lo que el método curativo exige y nos dejamos llevar por la premura en la consulta médica en todos los campos. El tiempo y la modernidad nos tienen sumergidos en un estado tan acelerado que nos importa más el número y el bien material observando al enfermo como un cheque en blanco, más que como un ser vivo al que debemos de respetar y cuidar a toda costa.

De todos es conocido más de algún caso en que algún mercader se aprovecha de nuestra necesidad y nosotros terminamos pagando caro las consecuencias. Además, sabemos del divorcio que se dio en la década de los 50 entre la antigua escuela y los nuevos métodos de la medicina especializada, así como la creación de los nuevos laboratorios farmacéuticos y medicamentos que han aportado grandes avances en el campo de la medicina. Todo esto ha representado grandes retrasos para entender sin entornos mercantiles un proceso tan sutil como la enfermedad en todos sus contextos.

Una de las grandes obligaciones de las medicinas complementarias radica en rescatar al hombre de la enfermedad y llevarlo al terreno del bienestar por medio de terapias no agresivas y que bien orientadas permitan ese ordenamiento. El retorno del hombre civilizado agotado y extenuado por la presión y la influencia del estrés del orden moderno a los principios naturales, ha convertido a la naturaleza en la farmacia donde el hombre recupera la salud y se prepara para el camino lleno de una nueva visión para los próximos siglos. Nos queda mucho por aprender de nuestro instinto de mamíferos, aprender a escuchar a nuestro interior y dejar que ese ángel que todos llevamos dentro hable y tome el control por medio de la sabiduría interna que todos poseemos y que se encuentra dormida.

Recuerdo una anécdota de mi práctica en la que le indicaba a una paciente cómo nuestro cuerpo ante la información sucumbe cuando dejamos de escuchar a esta voz interna en razones tan sencillas donde por ejemplo un menú de almuerzo pone a prueba nuestra inteligencia. Le indicaba cómo de tres platillos siempre solemos escoger el más condimentado, el más grasoso, el más pesado y el peor como primera opción, y cómo vamos dejando de lado lo natural, lo sano y lo bueno para una segunda o tercera elección. Algo tan sencillo puede marcar nuestra salud. Dejamos de comer por instinto y comemos por gusto, además de elegir mal estas famosas combinaciones de la comida moderna.

Alimentos desnaturalizados, sobre cocinados, con muy pocos nutrientes o en formas tan complejas que nuestro organismo no puede identificar ni degradar, malos hábitos diarios, unidos al estrés y la mala elección de opciones para la salud, nos tienen al borde de un precipicio donde empezamos a ver enfermedades que antes no observábamos en niños y transformarse en causas de muerte. ¿Será que el ser humano se prepara para ver a nuestros hijos morir antes de morir los adultos? ¿Lograremos recuperar nuestro orden natural y la salud perdida?

La homeopatía es una ciencia y un arte que ha logrado que los médicos que buscan la salud plena incorporen este procedimiento como una herramienta diaria en sus consultas médicas. Los grandes hospitales empiezan a poner sus ojos en los cuidados paliativos para enfermos terminales a partir de la homeopatía, el naturismo y la trofología. La invitación entonces es a explorar y a informarse de fuentes científicas. El campo de la experimentación pura en la ciencia moderna ha puesto a prueba en instituciones serias a la ciencia homeopática, logrando ésta subsistir y ofrecer una verdadera panacea de conocimientos recopilados por siglos y que dan forma a este método bien documentado que sobrevive al paso del tiempo.

Quien no conoce la homeopatía la juzga a priori y limita el conocimiento y las oportunidades a quien busca su salud de verdad. Los resultados no engañan y los pacientes a partir de sus propias experiencias y narraciones tampoco.
Si usted quiere apoyar su recuperación preste atención a los síntomas particulares de la enfermedad, a las características que les acompañan, los horarios de agravación o mejoría y las condiciones individuales personales como su defecación, micción y ciclos de sueño. Los estados de ánimo son un elemento vital, lo que puede ser una clave muy importante para recuperar la salud.

La invitación es clara y directa. ¿Quiere usted recuperar la salud plena? Busque a la medicina alternativa como primera opción no invasiva y como complemento para cuidar su organismo de los efectos no deseados de otros medicamentos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *