Cáncer gástrico

El cáncer gástrico es cada vez más frecuente en Guatemala y en toda Latinoamérica. En el 2005, el registro de cáncer del Instituto de Cancerología de Guatemala (INCAN) determinó que es el cáncer más frecuente en hombres guatemaltecos, junto con el cáncer de próstata. En las mujeres ocupa el cuarto lugar, luego del cáncer de cérvix, de mama y de ovario. En ambos sexos el cáncer gástrico es el responsable de la mayor cantidad de muertes debido a que aproximadamente el 85% de los casos son diagnosticados en etapas avanzadas.

Cancer Gastrico

Cancer Gastrico

Factores de riesgo

Las causas específicas del cáncer de estómago de desconocen. Sin embargo, existen varios factores de riesgo asociados al desarrollo del cáncer gástrico. Cabe mencionar que es la combinación de estos factores y no uno sólo en particular lo que aumenta el riesgo desu desarrollo. Algunos de los principales factores de riesgo son:

– Factores nutricionales: bajo consumo de proteínas, alto consumo de alimentos salitrados y ahumados, alto consumo de nitratos, dieta baja vitaminas A y C, consumo de alimentos no refrigerados y falta de agua potable.

– Factores ambientales: Tabaquismo y personas cuya ocupación es ser hulero o carbonero.

– Factores sociales: Nivel socioeconómico bajo

– Factores médicos: Cirugía gástrica por úlceras, gastritis crónica,  infección por la bacteria Helicobacter pylori  y anemia perniciosa

– Factores hereditarios: Tener un familiar cercano que haya padecido dicho cáncer en el pasado.

– Factores personales: Sexo masculino, edad y tabaquismo.

El papel de la Helicobacter pylori ha ocasionado mucha confusión. Esta bacteria está relacionada con enfermedad péptica (gastritis, úlceras y duodenitis), pero también se ha asociado al cáncer de estómago. Aunque menos del 1% de los pacientes infectados padece de cáncer, más del 40-50% de los cánceres de estómago se relacionan con la bacteria. Muchas personas piensan que sólo con hacerse la prueba para detectar H. pylori es suficiente, ya que en caso positivo se recibe tratamiento y listo. Desafortunadamente esto no es suficiente… un resultado negativo de H. pylori no elimina la posibilidad de padecer cáncer. La endoscopía es indispensable.

Diagnóstico

Debido a que los síntomas suelen ser bastante inespecíficos, la mayoría de pacientes con tumores gástricos son diagnosticados en etapas avanzadas. Lo usual es que estos pacientes hayan sido tratados durante semanas, meses e incluso años, por enfermedades gástricas, sin la realización de una endoscopía para confirmar el diagnóstico. Existe la idea entre los médicos de primer contacto que la endoscopía es un procedimiento que se utiliza cuando hay complicaciones o que sólo se justifica cuando los síntomas indican malignidad. Con toda seguridad, muchas muertes se evitarían si esta prueba se practicara aún en el caso de manifestar síntomas mínimos, ya que permitiría encontrar estos tumores en etapas tempranas y con mejores posibilidades de curar al paciente.

En las etapas tempranas, los síntomas del cáncer gástrico incluye: indigestión, malestar estomacal, sensación de llenura después de comer, nausea moderada, falta de apetito y acidez. En etapas avanzadas, la sintomatología puede incluir lo siguiente: vómitos (con o sin sangre), heces oscuras o negras debido a la presencia de sangre, pérdida de peso sin explicación, dolor continuo en la boca del estómago, dificultad para tragar, presencia de líquido en el abdomen, piel amarilla y ganglios agrandados en el área de la clavícula, la axila o el ombligo.

La endoscopía fibróptica es el estudio de elección para detectar el cáncer gástrico. Dicha prueba ha sustituido casi por completo a los exámenes radiográficos, debido a que permite la inspección directa del interior del estómago. Su grado de exactitud diagnóstica es de hasta 98%, luego de la toma de un mínimo de cinco a siete biopsias gástricas. También son útiles los estudios de tomografía axial computarizada para ver la extensión del tumor y asegurarse que no existe metástasis hacia el hígado o algún otro órgano.

 

Tratamiento

El tratamiento del cáncer gástrico depende de la etapa en que se encuentre el cáncer. Todos los cánceres se clasifican en cuatro etapas: las Etapas I y II son las etapas tempranas y las III y IV las avanzadas. Inicialmente, la mayoría de pacientes son sometidos a cirugía con la intención de resecar el tumor. La cirugía comprende en resecar (quitar) todo o casi todo el estómago y los ganglios vecinos al estómago. Este tipo de cirugía debe ser efectuada por un experto, preferiblemente un cirujano oncólogo. El no resecar el tumor ni los ganglios por completo aumenta significativamente la probabilidad de recurrencia. Las recurrencias generalmente son incurables.

Los pacientes en Etapa I no requieren más tratamiento que la cirugía, mientras que los que se encuentran en Etapas II y III necesitan además quimioterapia y radioterapia adyuvantes. En muchas ocasiones, la resección del tumor no es posible, ya sea por su gran extensión, porque existe metástasis en el hígado o por la existencia de líquido en el abdomen (ascitis). Estos pacientes deben recibir quimioterapia primero y luego, de haber una buena respuesta a este tratamiento, puede considerarse la cirugía. Los pacientes en Etapa IV tienen muy poca probabilidad de un tratamiento exitoso. En ellos se opta por quimioterapia y/o radioterapia para el alivio de los síntomas.

 

Pronóstico

En etapas tempranas, el pronóstico del cáncer de estómago es de 60 a 70% para los siguientes cinco años. En las etapas avanzadas el pronóstico es extremadamente malo. La supervivencia a cinco años es menor del 10%. En países como Japón y en toda Latinoamérica, en donde la incidencia de cáncer gástrico es alta, es recomendable que todas las personas se efectúen una endoscopía entre los 40 y los 45 años, aún sin la ausencia de síntomas. A pesar de que el resultado sea negativo, la prueba debe repetirse cada dos a tres años. En casos de historia familiar, la endoscopía debe realizarse antes de los 40.

 

Nota: Cuando una persona tiene síntomas de gastritis y no ha mejorado con el tratamiento médico, no debe esperar semanas o meses para solicitar una endoscopía. Esto no se puede enfatizar lo suficiente… recuerde que la mejor cura para el cáncer es su prevención y su detección temprana.

 

Escrito por:

Dr. Eduardo Gharzouzi

Cirujano Oncólogo

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