Andrea Castillo “La Niña de los Zapaticos de Rosa”

Hacer lo que quieres puede llegar a ser una gran alegría. Hacer lo que te apasiona, hacer realidad lo que imaginas y no encontrar límites es una gran bendición.

Cuando estudiaba en la universidad Jorge Tadeo Lozano de Bogotá, molestaba con la firma de sus trabajos, pues el “Paola Castillo” resultaba demasiado común para su entorno. Por esto y sin pensar en las confusiones futuras, comenzó a firmar sus primeras pinturas como Andrea Castillo. Años después, Paola Castillo hace parte de la familia de Radio Infinita con su programa Pachamama, mientras que Andrea Castillo expone sus obras en diversos lugares alrededor del mundo.

El resultado final: Andrea Paola Castillo nos acompaña este diciembre en el Museo Ixchel de Guatemala con una muestra de 16 lienzos, inspirada en el poema “La Niña de los Zapaticos de Rosa”, del escritor José Martí, gran literato y patriota cubano, en el aniversario número 161 de su nacimiento.

¿Siempre quisiste ser artista?
Realmente no. Quise ser veterinaria hasta que descubrí mi miedo a la sangre. Creo que pasé por varias carreras hasta que me di cuenta que la danza podía ser una opción profesional. Bailé durante muchísimos años… de esto si tengo memoria.

¿Cómo llegaste a las Artes Plásticas?
Fue gracias a mi hermano mayor, Ricardo Castillo, un artista único y un ser maravilloso, quien me invitó a intentarlo. Gracias a él estudié Artes Plásticas y comenzó esta historia. Mis estudios los realicé en Bogotá, luego hice un taller de dibujo y pintura en la Escuela de San Alejandro en la Habana Cuba y luego viajé a Buenos Aires a estudiar Historia del Arte.

¿Qué artistas te influenciaron?
Me encantan muchos artistas plásticos clásicos y contemporáneos, así como diseñadores, arquitectos y creativos. Pero si me preguntas por influencias, son clarísimas: Klimt, Modigliani y Guayasamin. ¡Son mis favoritos!

¿Qué técnicas te gustan más?
Trabajo básicamente dibujo, creo que es el principio y la base de mi trabajo, luego me gusta trabajar con acrílico, óleo, pastel y sobretodo collage, que es una de las etapas que más disfruto.

Suelo tomar fotografías en la calle de paredes, telas, texturas y ropa. Me encanta plasmar lo que veo, más en el sentido del color que de la figura. Colecciono telas, hojas y botones, entre muchos objetos más. Llegué incluso a coleccionar cabello humano para dibujar con él. De hecho, mi tesis de grado fue hecha con este material.

¿Cómo describirías tu arte?
Lo más cerquita al realismo mágico de Gabriel García Márquez.

¿Cómo llevas de la mano tu vida profesional y tu vida laboral?
La verdad, ¡no sé! Todo en la vida, como un instrumento musical, se va afinando. Cuando tuve a mi primera hija Mía, todo era muy difícil. Entre pintar y estar con ella, todo parecía imposible. Luego llego Joaquín y pensé que iba a volverme loca… Y sí, así fue, pero poco a poco el agua se fue aclarando. En ese momento comenzó Pachamama y en realidad el tiempo alcanzaba para todos. Cuando llegó Emma me di cuenta que los seres humanos tenemos un poder maravilloso y que para Dios no hay imposibles. Gracias a Él y a mi esposo he logrado llevar adelante la pintura, el programa, mi maternidad y todos y cada uno de los proyectos que me he propuesto. Hasta las conversaciones con los amigos generan ideas geniales. Básicamente es sumarle intensidad a cada segundo y bajarle tiempo a las redes sociales.

¿Por qué te quedaste en Guatemala?
Más allá de que Guatemala es un país precioso, Dios ha marcado un camino muy claro para mí en Guatemala; además de ser bonito y a la vez difícil, también es seguro. Se me han abierto puertas que de pronto en otros lugares no hubieran sido tan sencillas de abrir. Tengo gente a mí alrededor a quien quiero como a mi propia familia. Junto con mi esposo, nos hemos podido desarrollar como profesionales. Y como seres humanos, hemos aprendido muchísimo.

¿Cuál es el mensaje y función de tu pintura?
La responsabilidad social esta implícita y debería estar siempre en cada uno de nosotros de una u otra manera. En mi caso particular, me encanta lo que hago, disfruto cada milímetro de pintura y agradezco tremendamente tener la oportunidad de demostrarles a mis hijos que uno puede hacer lo que quiere, sin barreras y sin límites. Y a pesar de los obstáculos, si se tiene el carácter y la actitud positiva necesaria, es posible vencerlos y seguir adelante siempre.

ART HARVEST

Art Harvest despide el año con una propuesta diferente y hermosa a cargo de Andrea Castillo: “La Niña de los Zapaticos de Rosa”, por José Martí. La artista colombiana logra transmitir y transcender la historia. Este es un evento a beneficio del Museo Ixchel del Traje Indígena, único en su género. Se trata de una muestra de arte para toda la familia, con una historia de vida verdadera y generosa tanto para adultos como para niños.
Lugar: Museo Ixchel del Traje Indígena
Fecha: 7 de diciembre 2015
Hora: 10:30 a.m.

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