¿Adicto al trabajo?

cafe como adiccion al trabajo

cafe como adiccion al trabajo

Aún no existe una categoría en el diagnóstico psicológico para describir la adicción al trabajo. Sin embargo, ésta tiende a ser catalogada como un Trastorno Obsesivo Compulsivo o un Trastorno de Personalidad Obsesivo Compulsivo. Puede entenderse como una relación con el trabajo, la cual excluye tiempo para actividades personales, sociales y relaciones amorosas. Otra manera de explicarlo es que la persona se dedica a trabajar cada vez más fuerte, como una forma de manejar los desafíos de su vida en general y/o del trabajo. Dicha adicción puede presentarse en cualquier ámbito laboral y nivel jerárquico empresarial, incluso va más allá de trabajar duro o de trabajar por largas horas.

 

En Japón se le conoce como “karoshi”, lo cual significa “muerte por exceso de trabajo”. Este fenómeno recibió su nombre en la década de los años 80 (durante la llamada “economía burbuja”), luego de que varios ejecutivos fallecieran sin ningún antecedente médico. Las causas médicas más comunes de muerte por karoshi son derrame y paro cardiaco relacionados al estrés.

 

Son muchas las personas que trabajan sumamente duro, incluso durante largas horas, llevándolos a sobresalir en su trabajo. A diferencia de los adictos, éstos logran mantener un balance sano en sus vidas y están conscientes que el trabajo es solamente una parte de lo que constituye su identidad. Para el adicto, una gran parte de su identidad la constituye su trabajo, la cual se convierte en una compulsión u obsesión. Esta persona raramente consigue desconectarse de su empleo, llevándola a descuidar e ignorar los demás ámbitos de su vida.

 

A diferencia de un adicto al alcohol u otras sustancias, el adicto al trabajo no suele ser penalizado por su adicción. Al contrario, son premiados cuando alcanzan las metas propuestas. Esta forma de adicción es lo que podríamos llamar una adicción respetable y/o aceptada, pues la adicción es el trabajo. Las políticas en las empresas suelen prohibir el uso de alcohol o narcóticos en el establecimiento, pero no mencionan o discuten el trabajar demasiado. Si un empleador decidiera hacer algo al respecto, esto podría resultar en la pérdida de ese empleado “con alto nivel de motivación”, lo cual podría repercutir negativamente en su empresa.

 

Quienes padecen de este tipo de adicción presentan mayores probabilidades de padecer de depresión, ansiedad, enojos y quejas de salud. El estrés crónico relacionado a esta situación puede ocasionar presión alta, lo cual es un factor de riesgo para enfermedades cardíacas.  Adicionalmente, el estrés afecta al sistema inmune, lo que aumenta la vulnerabilidad de contraer otras enfermedades. Desafortunadamente, la adicción al trabajo no solamente afecta al que trabaja. La pareja suele sentirse abandonado/a o ignorado/a. Los hijos suelen manejar sentimientos de resentimiento hacia el padre o madre adicto, lo que aumenta el riesgo del desarrollo de problemas que pueden incluso perdurar hasta su edad adulta.

 

Se ha demostrado que la adicción al trabajo suele ser el reflejo de situaciones creadas durante la niñez, lo que puede generar una autoestima baja y perdurar hacia la edad adulta.

Muchas veces estas personas fueron criadas en una familia disfuncional. En ellas, el trabajo se convierte en un intento de controlar una situación que en realidad es incontrolable. En otras ocasiones, suelen ser productos de padres perfeccionistas quienes esperan éxitos irreales de sus hijos. Estos niños, entonces, crecen pensando que nada de lo que hacen es suficientemente bueno, llevando a algunos a demostrarles a sus padres que van a ser los mejores para así ser queridos y aprobados. Sin duda alguna, el problema es que la perfección no existe y es inalcanzable. En el intento de alcanzarla, se crean fuertes frustraciones y altos niveles de estrés.

 

¿Cómo saber cuándo se es un adicto al trabajo?

– Se emociona más sobre su trabajo que de cualquier otra situación o circunstancia.

– Se lleva el trabajo a casa, a la cama, para los fines de semana y las vacaciones.

– La actividad que más le gusta hacer y hablar acerca de, es su trabajo.

– Se irrita cuando le piden que deje de hacer su trabajo para realizar alguna otra actividad.

– Toma trabajo extra porque le preocupa que de no hacerlo, éste no va a ser terminado.

– Reacciona con impaciencia hacia las personas que tienen otras prioridades además del trabajo.

–  Sus largas jornadas laborales lastiman sus relaciones interpersonales (pareja, hijos, padres, amigos, compañeros de trabajo, etc.)

– Piensa en su trabajo al irse a acostar por las noches, mientras maneja el carro y/o durante conversaciones con otras personas.

– Su familia y amigos han desistido de que llegue a tiempo a reuniones o eventos.

– Durante sus comidas, trabaja o lee acerca de su trabajo.

 

Si contestó que sí a la mayoría de éstas preguntas, probablemente es adicto a su trabajo.

 

¿Qué puedo hacer para dejar de ser adicto al trabajo?

– Analice sobre aquello que es realmente significante para usted. ¿Qué valora más en su vida?

– Piense de qué está tratando de escapar a través de su trabajo.

– Identifique los aspectos de su vida que no están funcionando bien.

– Cuídese usted mismo, tanto física, psicológica y espiritualmente.
– Rodéese de personas que lo apoyen en los cambios que quiera realizar.

– Rodéese de personas que sean un ejemplo de balance y equilibrio en sus vidas.

– Aparte tiempo cualitativo para su pareja, hijos, demás familiares y amigos.

– Busque ayuda profesional.

 

Existen personas con una o más pasiones en sus vidas, por las cuales son devotos, se esfuerzan y sacrifican. A diferencia del adicto, a quien le gusta su trabajo tiene la capacidad y habilidad de escoger. Esto significa tener el poder de decirle NO al trabajo, reconocer que puede ser terminado otro día y escoger las prioridades de la vida de forma saludable.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *