Factores de riesgo importantes de la salud del corazón

Por: Lcda. Irene Buonafina, Nutricionista y Salubrista Pública

El corazón es un órgano vital y como tal es indispensable cuidarlo, tanto a nivel fisiológico como psicológico. La genética juega un papel fundamental en el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, la cual es un factor de riesgo “no modificable”. Otros factores no modificables son el sexo y la edad.

Así como ocurre con otras enfermedades, en las cardiovasculares existen factores de riesgo “modificables”, muchos de los cuales están relacionados con el estilo de vida. Algunos de ellos son el tabaquismo, una dieta alta en grasas saturadas, el sedentarismo, la depresión y la falta de control del estrés, entre muchos más. Estos factores pueden interactuar entre sí, aumentando aún más el riesgo cardiovascular.

Una persona que tiene el riesgo genético de ataque al corazón puede disminuir significativamente su riesgo cardiovascular a través de un estilo de vida saludable. Cabe mencionar que fumar es, sino el principal, uno de los principales factores de riesgo para el desarrollo de cardiopatías. El tabaquismo aumenta la presión arterial, acelera el proceso de aterosclerosis y puede aumentar los niveles de colesterol malo y reducir los del bueno, entre otros efectos perjudiciales. Una persona que fuma un paquete de cigarros al día tiene más del doble de riesgo de presentar un ataque cardiaco en comparación con alguien que no fuma.

No debemos olvidar que el cuidado del corazón también incluye un componente emocional. La “tristeza profunda”, mejor conocida como depresión, afecta el corazón intangible, pero también el físico.

Las enfermedades cardiovasculares pueden tener un desenlace fatal, incluso a edades tempranas de la vida. En el caso que no ocurra la muerte, puede incapacitar a la persona a tal grado de afectar su calidad de vida. Quien sobrevive a un evento cardiovascular sin sus secuelas, debe considerarse muy afortunado y considerar que se le dio una segunda oportunidad de vida.

Es así que, estemos o no en riesgo genético cardiovascular, un estilo de vida saludable es la mejor forma de prevenir éstas y muchas otras enfermedades.

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