Datos de interés sobre las infecciones respiratorias en niños

Por: Dra. María Andrea Gatica Escobar, Pediatra Infectóloga

Las infecciones respiratorias son una de las principales consultas al pediatra, las cuales son más frecuentes en niños menores de cinco años. La frecuencia con la que se presentan suele aumentar cuando están en contacto con otros niños debido a que están expuestos a agentes infecciosos, tal y como ocurre en el caso de los pequeños que acuden a guarderías y en escolares en su primer año de asistencia a un centro educativo.

Las infecciones respiratorias se pueden clasificar en altas y bajas, según afecten el tracto respiratorio superior o inferior, respectivamente. Las más frecuentes son las altas.

Características de las infecciones respiratorias altas

Las infecciones respiratorias altas incluye la rinofaringitis, la faringitis, la laringitis, la otitis y la afección de los senos paranasales. El nombre más común que se le da a estas infecciones son resfriado común o catarro común. Las causas más comunes son las provocadas por virus, razón por la que suelen ser autolimitadas y cuyo tratamiento se enfoca en el alivio de los síntomas. Cuando este tipo de infección es causada por bacterias, que es menos usual, como en el caso de las faringitis bacterianas y las otitis medias bacterianas, el médico recomendará el antibiótico adecuado.

Los síntomas de las infecciones altas incluye los siguientes: fiebre, congestión nasal, secreción nasal, ojos llorosos y rojos, estornudos, tos ocasional, dolor de cabeza, nauseas, vómitos, pérdida de apetito y fatiga. Dentro de las recomendaciones generales de tratamiento podemos mencionar: ambiente térmico adecuado y bien ventilado, evitar tener a los niños muy cubiertos, hidratación adecuada, limpieza de nariz con solución salina fisiológica y control de la fiebre con antipiréticos, como el acetaminofén (según la dosis recomendada por el pediatra).

Por la forma tan fácil en la que pueden diseminarse los virus, la prevención del resfriado común es difícil.

En general se recomienda tener al día las vacunas (incluyendo la de la gripe), higiene adecuada de manos en casa y en la guardería o centro escolar, evitar el hacinamiento y mantener los ambientes bien ventilados. También es muy importante tener un control adecuado de las alergias ya que estas mantienen inflamadas las vías respiratorias, haciéndolas más propensas a la infección por virus.

Un término que suele intercambiarse con el resfriado o catarro común es la gripe. La gripe se refiere a la infección por los virus de la Influenza A o Influenza B. Los síntomas asociados a los casos de influenza incluye dolores musculares, fiebre elevada y cansancio. Es posible que esta infección se complique con una infección pulmonar. Su prevención se logra con la vacunación de la gripe, la cual se debe renovar cada año.

Características de las infecciones respiratorias bajas

Las infecciones respiratorias bajas afectan los niveles inferiores del tracto respiratorio, entre ellos los bronquios, los bronquiolos y los pulmones. Las causas más frecuentes en niños siguen siendo los virus, pero debido a la parte del sistema respiratorio afectada, los síntomas son diferentes y pueden ser más difíciles de tratar. Dentro de estas infecciones podemos mencionar la bronquitis, la bronquiolitis y la neumonía.

Los síntomas comunes de las infecciones respiratorias bajas son: tos, fiebre, quejido respiratorio, aleteo nasal, respiración rápida y dificultosa y uso de los músculos accesorios del tórax para respirar. En menores de dos meses también puede ocurrir apnea, lo que significa un cese momentáneo de la respiración.

La infección respiratoria baja más frecuente en niños menores de un año es la bronquiolitis, la cual es causada por el virus sincitial respiratorio.

Sus síntomas más peligrosos son la dificultad para respirar y los ruidos en el pecho. Los pacientes pueden requerir hidratación intravenosa y oxígeno suplementario para respirar. Suele ser necesario observar al paciente dentro de un hospital. Las nebulizaciones en esta infección es un tema controversial, pero puede ser una de las estrategias de tratamiento.

Ahora, en el caso de niños menores de cinco años, la neumonía bacteriana es la más frecuente, cuya causa más común es el neumococo. El paciente suele presentar fiebre, tos y respiración rápida y dificultosa. También puede presentar ruidos torácicos, cuyo término médico es “estertores”, lo cual es diagnosticado luego de la evaluación médica. La radiografía de tórax es una herramienta muy útil. Por tratarse de una infección bacteriana el tratamiento definitivamente incluye antibióticos. La hospitalización suele ser necesaria. Su forma de prevención incluye la vacuna contra el neumococo, la cual se inicia durante el primer año de vida.

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